Desde la ventana de mi ciudad

jueves, 25 de junio de 2015

Palabras de despedida del Presidente de la Unión de Cofradías, José Ramón López-Agulló

Nota de prensa de la Unión de Cofradías.

Pleno cierre curso cofrade 2014/2015. Jueves, 25 de junio de 2015.

Apreciados amigos y compañeros:

Hoy se pone punto y final a un capítulo de la historia de la Unión de Cofradías de Semana Santa y de la vida personal de quien les habla. Y es que mi vida en los últimos seis años y dos días ha discurrido paralela al devenir de nuestra institución.

Pero ante todo quiero que mis primeras palabras sean de recuerdo, afecto y gratitud a las doce personas que me precedieron en el cargo que hoy dejo. Ellos con su incansable dedicación fueron escribiendo con brillantez los capítulos que, a lo largo del tiempo, han ido engrandeciendo esta casa de devoción común que es la Unión de Cofradías de Semana Santa.

Con la misma ilusión de aquél niño de catorce años que asistiera a su primer pleno allá por octubre de 1981, como miembro joven de la Expiración, decidí presentarme a la presidencia de la Unión, y esa misma ilusión es la que me ha guiado durante estos seis años de trabajo a favor de una institución a la que quiero y en la que creo firmemente.

Cuando accedo a la presidencia en 2009, llevaba ya diez años perteneciendo a la Unión, los seis últimos como secretario de la misma, por tanto conocía las exigencias y responsabilidad que conllevaba presidirla. Pero siempre la ilusión y el cariño por seguir haciendo grande a la Unión me han alentado en la difícil tarea de presidirla.

Fueron muchos los retos que me propuse y que bajo el título de "Compromiso" relataba en mi primer saluda oficial del año 2010.

Hoy puedo decir que en un porcentaje muy alto se han cumplido esos objetivos y que la marca Unión de Cofradías ha experimentado un importante impulso.

Sí debo decir que este mandato se ha desarrollado en los años más difíciles de la crisis económica, y ello supuso desde el primer momento un hándicap para acometer los proyectos más ambiciosos.

Me quedo, por descontado, con todos los logros conseguidos, y con la voluntad de cumplir otros que no han llegado a consumarse.

De todas esas metas logradas, me quedo con la que considero es la más importante para la institución, y que es sin duda la firma el 27 de julio de 2011 por el señor Obispo de Jaén del decreto de erección canónica de la Unión de Cofradías, pues suponía recuperar, tras 22 años de limbo jurídico, nuestra personalidad jurídica y capacidad de obrar en el plano civil y eclesiástico, dotándonos de un marco legal y estatutario que nos ha servido y servirá para poder suscribir muchas de nuestras actuaciones.

En la consecución de ese fin, no quiero dejar de recordar el papel fundamental que jugó nuestro anterior Consiliario y Arcipreste D. Juan Ignacio Damas, su total implicación y apoyo a nuestro objetivo fueron esenciales en su final feliz, por ello hoy mi afecto y homenaje a nuestro entrañable amigo y sacerdote. Ello ha propiciado que mantengamos unas excelentes relaciones con el Obispado, siendo el presidente de la Unión de Cofradías miembro del Consejo Diocesano de Laicos.

Entiendo la Unión de Cofradías como institución transversal; somos Iglesia y como tal debemos dar siempre testimonio público de nuestra labor, pero también debemos llegar a muchos sitios y relacionarnos con muchas personas e instituciones. Y así lo hemos hecho, la Unión de Cofradías ha estado muy viva y muy presente en la vida de la ciudad. A lo largo de estos años hemos estrechado lazos con muchas asociaciones, así hemos suscrito acuerdos de colaboración con ALCISER, Diario Jaén, hemos participado en eventos como el Festival Internacional de Música y Danza Ciudad de Úbeda ó en el Festival Internacional de Música de Cine. De igual modo que la Unión ha estado presente en actos institucionales del Excmo. Ayuntamiento, Academia de la Guardia Civil, Policía Local y Nacional.

Otro área de trabajo muy importante es la promoción de nuestra Semana Santa, sobre ella y siempre desde la limitación de recursos hemos tratado de incidir. En primer lugar acudiendo todos durante estos seis años a FITUR, de la mano de la Excma. Diputación Provincial y del Excmo. Ayuntamiento, a presentar nuestro cartel oficial de Semana Santa que tradicionalmente se enviaba al evento, pero carecía de presentación en sala ante los medios y operadores turísticos.

Otro hecho también en aras de nuestra promoción fue la publicación de un cupón de la ONCE el sábado día 23 de marzo de 2013 ó la celebración de las Jornadas Gastronómicas Cuaresmales.

Íntimamente ligada a la promoción e imagen de nuestra Semana Santa están las nuevas tecnologías, redes sociales, web y publicaciones.

Durante este mandato se ha puesto en marcha la web oficial de la Unión, estamos también en Facebook y Twiter ó la aplicación móvil de la Semana Santa. De igual modo las relaciones con los medios de comunicación, a través de la vocalía de prensa, han sido extraordinarias.

Mención aparte merece el capítulo de las publicaciones, las cuáles han experimentado un cambio radical en fondo y forma. Muy cuidadas en su presentación y contenidos, el Libro de Horarios y el Anuario Úbeda "Imagen y Palabra" se han modernizado y evolucionado, sin perder su esencia, llegando a unas excelentes cotas de calidad.

También se ha procurado cuidar todos los actos oficiales de la Unión, fiesta, presentación del cartel, presentación de las publicaciones, placas de reconocimiento a los Hermanos Mayores salientes, pregón de Semana Santa, así como la dignificación y ordenación de la tribuna de autoridades en la Procesión General, mejorando notablemente la composición de los carteles que anunciaban dichos actos.

Hemos incrementado nuestro patrimonio con nuevos báculos y la adquisición de un atril y columna, obra de Pablo Tito, para ser utilizados en el pregón y actos de relevancia.

Un hecho destacable también, por el esfuerzo económico que ha supuesto para la Unión, es la cuidada edición de los dos tomos de la Historia de la Semana Santa de Úbeda, obra de Martínez Elvira. Un laborioso trabajo de investigación que vio la luz a finales de 2011, tras muchos años de preparación.

El año 2014 no quisimos dejar pasar la celebración de nuestro sesenta aniversario fundacional, se diseñó un logo conmemorativo y de esa efeméride me quedo con la mesa redonda celebrada el día 8 de febrero en la que contamos con la presencia de los presidentes de las Agrupaciones de Sevilla, Málaga y Jaén, algo histórico y que nos ha permitido entablar relaciones con las dos Semana Santas más fuertes de Andalucía.

Nunca será poco mi reconocimiento a las Cofradías en su labor social y de caridad. En esa faceta la Unión coordina la tradicional campaña de Navidad. Campaña, en radio y tv, que también se ha reordenado, haciéndola más dinámica y participativa, con muchos testimonios y actuaciones. Y en la que las Cofradías, a pesar de los muchos frentes que atendéis, habéis estado muy a la altura.

Otro frente de atención fundamental para la Unión son las relaciones con el Excmo. Ayuntamiento de la Ciudad. Durante estos seis años se ha trabajado con dos corporaciones municipales. Se ha seguido trabajando en la coordinación de dispositivos de cara a la Semana Santa y a los días previos, a petición de la Unión se ha convocado en los dos últimos años, y nunca se había hecho, la Junta Local de Seguridad. Somos miembros activos del Foro Local de inmigración. De igual forma se firmó en noviembre de 2012 el primer convenio de colaboración económica con la Unión de Cofradías que nos garantiza la percepción de la subvención municipal.

La Unión mantiene relaciones con muchas áreas municipales además de seguridad, como cultura, fiestas, mantenimiento, hacienda, urbanismo, servicios sociales etc.. desde estas líneas dejo constancia de mi reconocimiento a los dos alcaldes con los que he coincidido durante mi gestión D. Marcelino Sánchez Ruíz y D. José Robles Valenzuela.
Quiero detenerme en el trabajo de coordinación cuando llega la feria de San Miguel en todo lo referente al montaje de casetas y la gestión directa que este presidente hizo, tras la mala experiencia del año 2009, en la contratación de la empresa que desde 2010 nos instala las casetas.

Otro de las atenciones del presente mandato ha sido el mantenimiento y mejora de las instalaciones de nuestra emblemática sede, la Casa de Cofradías, mejorando modestamente este salón de actos, dotando a la casa de red WIFI, mejorando sonido e iluminación, proyector etc. restaurando el cierre y realizando junto con la propiedad diversas actuaciones en aras a garantizar la seguridad y salubridad del inmueble.

Con respecto al servicio de bar, a lo largo de estos años ha tenido estabilidad como fuente de ingresos, y permitiéndoles el uso del patio ha ganado en imagen.

Y no puedo menos que detenerme en la Magna Procesión General, nuestra seña de identidad cofrade más importante. Castigada por las continuas suspensiones por causa de las inclemencias del tiempo, el hecho de que los dos últimos años haya podido desarrollarse con normalidad nos ha permitido a todos los implicados, viendo algunas deficiencias, sentar las bases para su ordenación y buen discurrir en el futuro. Si os pido que no la descuidéis y sigáis potenciándola pues es una expresión de la religiosidad popular ubetense de valor incalculable. No somos sus dueños sino sus administradores temporales.

Y ahora me gustaría referirme a tres ejes de trabajo que habrá que desarrollar en el futuro.
El primero es la antigua Iglesia de Santo Domingo. Muchos han sido los contratiempos que dicho inmueble, cedido dos meses antes de mi toma de posesión, nos ha traído en estos seis años. Con mucho esfuerzo se han hecho intervenciones de urgencia en cubierta y torreón así como la contratación de un seguro de RC. La ilusión de poder acometer un proyecto de museo de Semana Santa de momento solo queda en eso en un anhelo.

Los proyectos arquitectónico y museístico están redactados, pues se enviaron a la iniciativa de turismo TUBBA, de la que la Unión es socio, que como sabéis se paralizó por falta de recursos, y que ahora muy despacio vuelve a andar. La crisis económica ha sido la gran traba para sacar este proyecto adelante y el reparo que siempre encontramos a cuantas puertas se llamaron. Habría también que preguntarse el grado de implicación de las Cofradías en ese quimérico proyecto, no nos engañemos, vuestra capacidad económica es limitada, y tampoco sabemos hasta qué punto se cederían enseres e imaginería.

Pero ello no es óbice para no mantener el inmueble, pues puede ser un espacio que pueda albergar, una vez solventada la seguridad del artesonado, infinidad de actividades culturales acordes con nuestra institución. Estoy convencido que en un futuro, con otras perspectivas, seguro podrá darse un paso definitivo sobre el mismo. No quiero dejar de reconocer en este punto el magnífico y desinteresado trabajo técnico que, durante estos seis años, ha desarrollado el arquitecto don Sergio Marín Cañavate en la supervisión y redacción del proyecto de rehabilitación del inmueble.

En segundo término, quisiera referirme a una asignatura que ha quedado pendiente que, por atender otros problemas que han ido surgiendo, no ha sido atendida por este presidente como hubiera deseado y es la redacción de un Reglamento de Régimen Interno.
Jurídicamente la Unión de Cofradías goza de un estatus pleno, erigida canónicamente, con Estatutos en vigor, está inscrita en el Registro de Entidades Religiosas del Ministerio de Justicia y de igual modo tiene concedido CIF de institución religiosa por la Agencia Tributaria.

Si bien es verdad que un RRI que desarrolle y complete los Estatutos y normativice y ordene la vida de la institución es necesario.

Ha habido voces que han pedido un RRI como un elemento coercitivo, no debe ser ese su fin aunque en su articulado pueda haber un capítulo infracciones y sanciones.

Ello me lleva a reflexionar en voz alta sobre la necesidad de tener más pedagogía sobre el papel de la Unión y la aptitud de las Cofradías para con ella. Y es que se hace necesario saber adónde pertenecemos y lo necesaria que es la Unión como imagen pública del movimiento cofrade. A la Unión debe venirse con idea de sumar y no restar, de consensuar y no imponer, de ceder en beneficio de todos y prescindir de egoísmos individuales. Hay que venir a ella con alegría y buena disposición porque nos representa y defiende a todos.
Y como tercera línea de trabajo he dejado la última e importante gestión conseguida por esta Unión de Cofradías, con el respaldo unánime de la Junta Rectora, tras largos meses de trabajo codo a codo con el Excmo. Ayuntamiento. Y es que el pasado seis de abril quedaba rubricado por mi parte y por la del entonces alcalde, dando fe el secretario del Ayuntamiento, del documento administrativo de cesión por 75 años a la Unión de Cofradías de 4.000 m2 de suelo público en el recinto ferial de nuestra ciudad.

Cierto es que este hecho se produce bajo el anterior equipo de gobierno, y que las pasadas elecciones municipales trajeron un cambio en el espectro político del Ayuntamiento. Cierto es que ahora queda un importante trabajo por delante a la nueva alcaldesa Doña Antonia Olivares y su equipo de gobierno y al nuevo presidente de la Unión y junta directiva sobre el desarrollo de esa cesión. Lógicamente el nuevo gobierno local querrá conocer, revisar y opinar sobre ese documento administrativo. Pero estoy seguro que el Ayuntamiento consensuará con la Unión cualquier decisión que quiera tomar sobre ello, sabedor del trabajo y la presencia fundamental de las Cofradías no sólo en la feria, sino en muchos eventos a lo largo del año se celebran en Úbeda, y que cualquier decisión que perjudique al mundo cofrade sería impopular.

Por ello animo a la próxima presidencia a afrontar con optimismo el desarrollo y aplicación práctica de esa cesión. Todo está por hacer, nada hay perdido de antemano y mucho ganado con ese documento. Lo que sí pido a la Junta Rectora de Hermanos Mayores, y por extensión de las Cofradías a la hora de cumplir las condiciones acordadas ó que se acuerden en el futuro, es altura y sentido institucional.

Y ahora permitidme, tras este somero informe de gestión que esboce unas líneas estrictamente personales llenas de gratitud y emoción.

Os decía al principio que he dedicado seis intensos años a presidir esta Unión de Cofradías, he intentado poner en ello lo mejor de mí mismo y no he regateado esfuerzo ni tiempo alguno. Pero si alguien ha sentido que le he fallado ó le he podido perjudicar con alguna de mis decisiones ó actuaciones le pido humildemente disculpas, nada más lejos de mi intención.

Quiero tener un momento también para el recuerdo de aquellos compañeros que nos dejaron para siempre durante estos años de mandato y que fueron miembros de este pleno en algún momento, Manuel Rus Amores, Luis Ruíz Ruíz, Andrés Escalzo Martínez, Francisco Reyes Prieto, Luis Martínez Martos y Miguel Ruíz del Molino, así como de todos vuestros familiares y amigos fallecidos, vaya con mi recuerdo mi oración por su eterno descanso.

Os confieso que no tengo espacio suficiente para albergar tanta gratitud de la que me siento deudor.

Gracias, por su esfuerzo económico, al importante conjunto de patrocinadores que han hecho posible que nuestros actos y publicaciones brillen con luz propia. Gracias Rafa, Daniel, Mar, Curro, Pedro Ángel y Adrián por aceptar mi ofrecimiento de pregonar la Semana Santa. Gracias a Julián, Pepe y Ricardo nuestros excelentes belenistas. Gracias a los artistas que han dibujado las felicitaciones de Navidad. Gracias a los fotógrafos que nos han cedido sus imágenes. Gracias a los autores de los textos que han enriquecido el Libro de Horarios. Gracias a los prestigiosos ponentes de las conferencias que hemos programado. Gracias a las fuerzas de seguridad y empleados y funcionarios municipales por su esencial colaboración. Gracias a Radio Úbeda y Diez Tv por regalarnos su valioso tiempo durante la campaña de Navidad. Gracias a los medios de comunicación por su gran trabajo en la difusión de nuestra Semana Santa. Gracias a ese maestro y gran artista que es Manuel García Villacañas. Gracias a los tres Consiliarios con los que he trabajado este tiempo, Eusebio Figueroa, Juan Ignacio Damas y Antonio Vela. Gracias al Consejo Económico. Gracias a todos los Hermanos Mayores que lo han sido y a la actual Junta Rectora por su dedicación y presencia. Y gracias mis compañeros de la junta directiva, convertidos en amigos para siempre, por vuestro fiel y leal apoyo y trabajo diario en pos de nuestra institución. Gracias en definitiva a todo el mundo cofrade de Úbeda.

Y lo más importante, dar gracias a Dios y a mis padres por haber nacido en el seno de una familia cristiana y cofrade que me inculcó desde siempre el valor de nuestra fe. Quiero dar las gracias a mi esposa Isabel y a mis tres hijos José Miguel, Juan e Isabel, por su apoyo y amor constante, espero poder devolverles el tiempo que me prestaron. Gracias a todas aquellas personas que me apoyaron y enseñaron a ser cofrade y querer a nuestra Semana Santa desde mi niñez.

Os quiero pedir un firme apoyo y colaboración, desde el primer momento, con la nueva junta directiva de la Unión de Cofradías, su trabajo y éxito será también el vuestro.
Escribía Miguel de Unamuno que en esta vida hay que tener "buena memoria y mejor olvido". Hago mía la cita porque los lógicos sinsabores del cargo han quedado en el desván de mi olvido. Sólo me quedo con lo mucho y bueno que he vivido y aprendido estos años, con la gente que he conocido y con las amistades que he forjado.

Porque como os decía, en mi retina quedan muchos momentos imborrables vividos en primera persona. Sería tedioso relatarlos pero me voy a detener en dos; aquel viernes 19 de agosto de 2011 en Madrid en el Vía Crucis de la Jornada Mundial de la Juventud, donde con la presencia de Nuestro Padre Jesús de la Caída, Úbeda y su Semana Santa fueron eternamente universales. El otro momento fue la reapertura un soleado domingo de mayo de 2011 de la Iglesia, hoy Basílica Menor, de Santa María de los Reales Alcázares, tras casi treinta años de cierre, me quedo con la sonrisa del recordado sacerdote José Araque cuando recibió de manos del Sr. Obispo las llaves del Templo.

Fin de trayecto amigos, se marcha el dirigente y queda el cofrade, el título que nunca pasa. Os lo repito ha sido un honor presidir esta institución, y por favor no dejéis de quererla y conocerla, os aseguro que si no existiera habría que inventarla, porque unidos hacemos que nuestra voz como cristianos y cofrades sea más fuerte.

Ahora sí, adiós a todos y hasta siempre. Con mi abrazo más cordial.
Buenas noches.

Estas palabras se terminaron de escribir el día 24 de junio, festividad de San Juan Bautista.

Fdo. José Ramón López-Agulló Lendínez
Presidente de la Unión de Cofradías de Semana Santa de Úbeda

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