Desde la ventana de mi ciudad

domingo, 29 de abril de 2012

Pregón de Romería de la Virgen de Guadalupe 2012

El día 28 de abril, en el auditorio del Hospital de Santiago, tenía lugar el Pregón de Romería, que era pronunciado por Julio Muñoz Guerrero, ubetense que desde hace muchos años ocupa cargos de responsabilidad en la Real Archicofradía de Nuestra Señora de Guadalupe de Sevilla, ciudad en la que reside. Fue presentado por José Manuel Tejada Martínez, consiliario de esta hermandad sevillana.

Tejada, que realizó una introducción para dejar al descubierto sus origines ubetenses, tras hablar de la faceta profesional del pregonero, (como profesor), lo describió como una persona discreta, prudente y de profundas convicciones cristianas. Igualmente afirmó que no había mejor persona que su amigo Julio Muñoz para pregonar las virtudes de María, porque esas virtudes son las que practica el pregonero en su vida cotidiana.

Muñoz Guerrero, se manifestó agradecido, pero sobre todo sorprendido, por haber sido designado como pregonero de la Romería ya que, según manifestó, jamás ha tenido ninguna pretensión de ser protagonista.

Al inicio de su pregón, que estuvo salpicado por la maestría al piano del músico José Manuel Cano, manifestó no ser consciente del momento exacto en el que se produjo su encuentro con la Virgen de Guadalupe. Si hizo referencia a una infancia plagada de recuerdos sobre la Patrona. Recuerdos en forma de oraciones, de estampas, de calendarios colocados tanto en su casa como en la panadería de su padre, con la imagen de la Virgen o de visitas a la Iglesia de Santa María, en las azules tardes del verano ubetense. Todas esas experiencias y todo el amor que sus padres le transmitieron por la chiquitilla, permanecieron latentes hasta su llegada a Sevilla, donde fueron avivados cuando, en esa ciudad, reconoció a la Virgen de su infancia, que se puso en contacto con él y con la que él quedó comprometido hasta el día de hoy.

Tras estas palabras, fue desgranando todas y cada una de las virtudes que atesora María y recordando sus vivencias en la guadalupana hermandad de Sevilla. Del mismo modo habló de la cofradías, " testimonios vivos de la religiosidad del pueblo ", como escuelas de formación cristiana, que proporcionan vivencias intimas, evangelizan y hacen madurar en la fe a quienes las integran. Guerrero se manifestó orgulloso de haber recibido de sus padres la devoción por la Madre del Gavellar y emocionado de haber transmitido esa misma devoción a sus hijas las cuales, a su vez, la transmitirán a sus nietos.

En el capitulo de agradecimientos quiso nombrar a todas las personas a las que les debe el ser lo que es hoy, especialmente a sus padres, y a aquellas otras con las que ha compartido una vida de compromiso cristiano y que lo han animado y alentado en estos meses previos a la pronunciación de su pregón.

Justificó que se puede vivir la fe, en el seno de las hermandades, desde la humildad, el trabajo callado, anónimo y desinteresado. Como hombre discreto, de eso Muñoz Guerrero es todo un ejemplo y eso fue lo que transmitió en su pregón, un pregón muy sincero, salido del corazón de un devoto humilde.

Concluyo anunciando que ya llega el momento de la emoción, del júbilo y de la alegría de los hijos por volver a ver a su Madre, el momento de volver a rezar a la Virgen con más intimidad y con mayor intensidad , " ha llegado el momento de echarnos en tu regazo, mirarte la cara y decirte: ¡ Madre mía cuánto te quiero ! ", concluía el pregonero.

Texto: Cruz de Guía.






Interpretación de Piano del músico, José Manuel Cano.

José Manuel Tejada Martínez, presentador del Pregonero.

Julio Muñoz Guerrero, Pregonero de la Romería 2012.

La Hermana Mayor, Mariana Redondo, junto al Pregonero.

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