Desde la ventana de mi ciudad

miércoles, 24 de noviembre de 2010

San Juan de la Cruz de Úbeda

José Rodríguez Cámara/Jódar
Los alumnos de primero de Secundaria del instituto San Juan de la Cruz de Úbeda participaron en la repoblación de Cerro Lengua de la mano de sus profesores Marcos Castillo y Aurora Poyatos. La delegada de Educación, Angustias María Rodríguez, colaboró con ellos en esta iniciativa medioambiental.
Marcos Castillo Carrasco, con sus cuatro años, fue el primero en salir del autobús que transportaba a los 53 niños de primero de Enseñanza Secundaria Obligatoria del instituto San Juan de la Cruz de Úbeda. Estos pequeños contribuyeron a plantar algunos de los cuatro mil quinientos árboles con los que se repobló el Cerro Lengua de Jódar. No es alumno del centro, de hecho, no va todavía a clase, pero, con su ilusión intacta, representaba el espíritu que inspiraba a todo el grupo.
Así, con alegría, se puso sus guantes de “Spiderman”, su gorra y bufanda a juego, y se dispuso a hacer una buena acción en favor  de la conservación del medio ambiente. No le importó caminar durante veinte minutos, sortear piedras y hoyos y subir cuestas para llegar a una de las zonas delimitadas para plantar. Allí, enseguida se convirtió en la “estrella”, el centro de todas las miradas. Cogió su pequeña pala y ayudado por su padre, profesor de Biología en el centro, comenzó a remover la tierra para plantar su ejemplar de algarrobo.
Mientras, sus compañeros en esta iniciativa de Diario JAEN, de marcado carácter medioambiental, eran ayudados por los retenes de Egmasa que los dividían en grupos. “¡A ver! ¿Quién me ayuda?”, animaban estos trabajadores a los chicos, de entre once y doce años. Los había que nunca antes había tenido contacto con esta zona de la provincia, tan cercana a su ciudad de origen, y se sorprendían de lo bien que olía y, otros, más puestos en cuestiones medioambientales, le contestaban: “Es retama”. En su recorrido por el monte, tuvieron dos apoyos fundamentales, los más fornidos de la clase, Francisco Hipólito Egea y Jhon Alberto Santana Durán. A ellos les correspondió cargar con la mayoría de las plantas que la organización les entregó a su llegada al punto de encuentro, a escasa distancia del carril de entrada al Cerro Lengua. Además, junto a ellos, que comenzaron la plantación sobre las diez de la mañana, estuvo el director de Diario JAEN, Juan Espejo, que plantó un algarrobo en uno de los huecos abiertos en el terreno días antes para facilitar las tareas de repoblación. También hubo otras visitas, como la de la delegada de Educación en Jaén, Angustias María Rodríguez. La política, muy activa, colaboró con muchos de los escolares, a los que animó a cuidar el bosque que comenzaba a nacer en Cerro Lengua. Rodríguez también se fijó en Marcos Castillo Carrasco, el benjamín del grupo, al que se puso a ayudar para terminar de plantar un algarrobo, una de las especies con las que se quiere dar vida a las cuatro hectáreas semidesérticas de esta parte del término municipal galduriense. “Este es el árbol de Marcos”, felicitó la política a su joven compañero en las labores de repoblación, mientras conversaba con su padre, el profesor Marcos Castillo Carrasco, de la utilidad de este tipo de iniciativas para que el mensaje a favor de la sostenibilidad cunda entre los más pequeños de la provincia.
“Creo que esta iniciativa de Diario JAEN es pedagógica y tremendamente lúdica”, comentó la delegada, Angustias María Rodríguez, que destacó que se trata de la actividad en la que Educación implica a más personas en Jaén, unas dos mil quinientas, en los municipios de Jódar, Larva, Úbeda y Huesa. En esta labor, dejó claro, fue clave la colaboración de los profesores, que, previamente, estuvieron al frente de experiencias similares a la que ayer se realizó en el Cerro Lengua en cada centro educativo. El objetivo, como dejó claro, lo merece ya que permite poner las bases para la recuperación de una zona amenazada por el avance de la desertificación y, de paso, facilita la implicación de los más pequeños en el cuidado de su entorno desde la infancia.
Los profesores que acompañaron al grupo de niños ubetenses también coinciden en esta percepción. “Me parece importante concienciar en la necesidad de impulsar labores de repoblación. Con ello, este grupo de escolares, además de recibir un mensaje, comienzan a transmitirlo al resto de la sociedad. Creo que es necesario hacer más actividades de este tipo”, dijo Marcos Castillo García. Su compañera en la docencia, Aurora Poyatos, también apostó por este tipo de acciones, en colaboración con instituciones o administraciones públicas. “Es una iniciativa estupenda, sobre todo, en espacios como este, muy degradado. Además, es necesario que se incrementen las tareas de limpieza y mantenimiento en los bosques de la provincia”, aseguró.

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